Después de ‘Breve Historia Universal’ (2009), su notable debut, y de un impás para ofrecer su versión de canciones reconocidas, llega este nuevo trabajo con forma de ep de Jean Paul, leáse Raúl Bernal, la voz más rasposa del panorama nacional, junto con la de Diego Vasallo. Apocalípsis de andar por casa, personajes derrotados entregados a la sinrazón, y toneladas de oscuridad y abismos personales son los temas recurrentes de esta nueva entrega.
Bolero de siempre estaré sucio y su sigiloso aspecto lynchiano de penumbras y recovecos abre el álbum, un bajo latente y una percusión afinada arropan la voz principal, la misma que cuenta con el apoyo de la cada vez más reconocida Zahara en Jonás, donde el compositor y cantante muestra su lado más pop y melódico, algo de luminosidad a su oscuridad latente a pesar de la contínua soledad a la que se ven abocados los personajes de sus canciones.
"Nunca te imaginarías que estamos mejor muertos”, toda una declaración de intenciones para La multitud, precedido por un piano muy beatle, y que cuenta con el backing vocal de Juan Alberto, cantante de los Niños Mutantes, recordando en su parte coral a cualquier pieza del universo de Fernando Alfaro.
La mala fe es quizá el tema estrella, comparable al pepinazo que era La orquesta del fin del mundo, rock americano con gran esencia melódica que talla personajes autodestructivos.
Música callada, soledad sonora (perfecta definición de su música) y Las cosas infinitas son pausadas tunas de aspecto desnudo, sonidos para mundos apunto de extinguirse y mentes suicidas que piden mortaja.