Nick Cave & The Bad Seeds 
Pabellón Olímpico de Badalona (Barcelona)- 25/04/08
Segunda fecha en España del australiano y sus malas semillas para presentar el recién salido del horno Dig, Lazarus, Dig. Definitivamente han cambiado el tercio, a tenor de lo visto en el Pabellón Olímpico de Badalona. Ahora Nick Cave es una estrella del rock. Parece que atrás han quedado los tiempos de oscuridad y afectación.
De acometer cada tema con una intensidad fuera de lo común. De ponerse al borde del escenario y cigarro tras cigarro impartir su sermón de redención, con el respaldo de los inconmensurables Bad Seeds. Ahora nos encontramos a un hombre más vitalista, sonriente en ocasiones, que no duda en acometer con furia su Telecaster y hacer bromas con el público y ponerse camisetas de algodón.
El concierto comienza a modo de introducción con Night Of The Lotus Eaters de Dig, Lazarus, Dig , del que suenan casi todos los temas. Por lo demás, hay escaso sitio para momentos melódicos. Suenan algunos de los temas más contundentes de la extensa discografía,Red Right Hand, Your Funeral My Trial, Deanna, Get Ready for Love, Papa Won't Leave You Henry. Mención especial para Lie Down Here (&Be My Girl), mejor momento del show para quien escribe. Tenemos un poco de tregua con The Ship Song y la maravillosa Into My Arms, para finalizar con la tormenta sonora de Stagger Lee. Discutible y discutido repertorio como no podía ser de otra manera.

Sorprendentemente, Cave se muestra bromista en algunos comentarios, incluyendo un momento karaoke en Lyre of Orfeus, haciendo que el tema quedara despojado de cualquier tipo de emoción. Warren Ellis se erige como escudero de lujo, rascando con furia una colección de mandolinas eléctricas dejando de lado su habitual violín que toca de manera tan especial. Mick Harvey ya no es el jefazo que solía ser, quedando en un discreto segundo plano en cuanto a puesta en escena se refiere. Me da que Grinderman está muy presente.

En definitiva, un concierto sin el feeling adecuado. Ahí no había tíos con traje oscuro, no había mala leche, sentimiento, precisión. No había catarsis. Otra vez será.

  texto/ fotos: les Paul