Luis Ramiro y Marwan - Sala B - Murcia - 14-05-2010
 
Viernes 14 de Mayo, abro el periódico más leído de Murcia, el diario La Verdad y me voy directamente a la sección de Cultura a ver a que hora empieza el concierto. Paso todas las páginas y no encuentro nada, está bien, pienso, ahora que han cambiado el formato del periódico lo mismo no lo he visto, se me ha pasado, o está en otra parte. Lo vuelvo a abrir y me tomo mi tiempo examinando al detalle cada página, el mismo día actúa Fito en Mula, dos páginas de entrevista a todo trapo, lo que haga falta por supuesto, Supersubmarina en la 12 y medio. Al final Ramiro va a tener razón, como decía en la entrevista que concedió a esta web, algunos medios no saben ni que existe. Ni una mínima reseña, la más absoluta nada sobre el concierto. Así nos luce el pelo.

 

 

Comienza el concierto con ambos artistas interpretando un tema de un Marwan que, al igual que Ramiro, se ha ido curtiendo estos años por los escenarios madrileños. Después de esta intro, Ramiro sigue solo en el escenario y deja cuatro perlas, Puta, la interactiva K.O. Boy,  la sobrecogedora El reloj (dedicada a su abuela) y Mayo de 2002, un setlist, que como ya dijimos en su anterior visita a Murcia, va improvisando según las peticiones del respetable. De nuevo vuelve a escena Marwan pero no puede tocar la guitarra por culpa de un ligamento de la mano y le pide a su amigo Ramiro que la toque por él. Marwan hace chistes sobre su enorme nariz y Ramiro no le va a la zaga con su desbordante ironía. El poco público presente conoce al dedillo todas las letras de los temas de Marwan, un artista con un estilo más íntimo y poético que Ramiro, un tipo (Marwan) que ha visto como un tema suyo, Palabra por palabra, se colaba en la 2 de tve, en el programa del mismo nombre.

A Ramiro y a Marwan les cuesta comenzar a cantar una canción, son como los equipos marrulleros del Calcio, siempre perdiendo tiempo, cuando no se ponen a hablar con el público te cuentan la descacharrante historia de cada canción. Son desesperantemente divertidos.A Ramiro lo mismo se le cae el cigarro de la mano que se le vuelca el pie del micro sobre el público.

Tiovivo, como la otra vez, pero ahora a dúo, pone el punto y final a la fiesta.

Cuando acaba el concierto tras casi tres horas de repertorio, uno se va a la cama con la sensación de haber aprovechado la noche. El lunes cuando llegue al curro y todos me cuenten lo bien que estuvo Fito en Mula yo les diré que estuve viendo a Marwan y Luis Ramiro en la sala B. La expresión de ignorancia de sus rostros puede ser impagable.

texto/fotos: Sujeto117