David Guetta & Black Eyed Peas. 4-7-2010 Estadio RCDE.Cornellá de Llobregat, Barcelona |
Cuando llegas a un concierto de música, por decirlo de algún modo: comercial, esperas un gran espectáculo . Eso es lo que creo,decepcionó a los asistentes de este mega-concierto, con familias enteras coreando “Meet me halfway”, niñas con las amigas y todo tipo de gente de todas las edades,que no cuentas con encontrar en eventos de este estilo: básicamente de baile. El primero que llegué a tiempo de ver fue David Guetta. Si os digo que observar a un estadio bailando y coreando todas las canciones, de alguién que por otro lado, no deja de ser un Dj, es una cosa impactante. Aquel ambiente no es siquiera equiparable al que crea una grande estrella: único. Se creó una armonía tal que todo el público bailaba al son de Memories o When love gets over. Con su mesa de mezclas escondido en una escenario enorme, sabíamos que se encontraba allí gracias a dos pantallas que armonizaban el ritmo y las imágenes constantes del público al mismo tiempo.Justo al acabar su “session” tenía que volar a Ibiza para pinchar como cada sábado en una de sus tantas discotecas. Al empezar Black Eyed Peas, la expectación era enorme. A medida que iban actuando y cantando las canciones que los hicieron famosos como I´ve got a feeling o Where is the love?, el ambiente se iba calmando, no sé si porque el ritmo bajó o por el ambiente que ellos crearon. La banda en si, ya no desprendía el compañerismo que debía: no sé si por la falta de animación hacia los allí congregados, por aburrimiento de una gira que tiene como finalidad deshacer el grupo (según dicen las malas lenguas), o porque hicieron la ley del más mínimo esfuerzo; pocas canciones y a veces, con un sonido terrible. Fergie, la cantante femenina se deleitó con dos de sus temas en solitario, siempre con unas vestimentas realmente “difíciles”, con las que pensabamos que iba a sacar el ojo a algún bailarín. |
Cuando pensaba que volvían a salir para empezar en serio, emergió del suelo una especie de torre circular con un dj cubierto por una máscara metálica. Empezó una session con todo tipo de canciones de otras bandas como Michael Jackson por ejemplo, con la que nos dejó a la mayoría boquiabiertos, ya que para eso te vas a la discoteca más cercana. Finalmente se dignaron a cantar un par de canciones, las más coreadas, pero con un ambiente ya enrarecido. Cuando se despedían, nadie se movió de allí esperando los bises, que son los que muchas veces salvan una actuación. No sólo no se dignaron a cantar de nuevo, sino que ni siquiera salieron a saludar . Esa “no acción” se llevó los silbidos y quejas de un público entregado que todavía esperaba “un acto humanitario” por parte de un grupo que pedía 60 euros para poder verlos. Me fui corriendo al aeropuerto a ver si llegaba a tiempo de coger el mismo avión de David Guetta, ya que por él, si que hubiera continuado la noche. Por suerte, a mi me invitaron... |
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texto/fotos: Violet |
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