Atrezzo hizo su aparición en escena. La formación no puede ser más jóven, ya que nació el agosto del pasado 2011 y desde entonces no han parado. Han sido teloneros de bandas como Cyan o Melocos e incluso se han atrevido con concursos, siendo los ganadores del Zona B, concurso realizado por la propia Sala B. Estos eran los antecedentes que conocíamos del quinteto formado por David, José Serrano, Pedro, Emilio y José Fructuoso a la voz antes de ver su directo y sus canciones.
Los de Murcia, comenzaban rompiendo el hielo con Empieza a sonar, un tema bastante fresco y con un buen título para abrir la noche. En general, esa frescura la pudimos aprenciar en todos los temas de la banda, algo que es muy positivo y que acaba contaminando hasta a los que les escuchan por vez primera. El setlist de la noche lo completan otros, como: Pienso recordarte siempre, Guárdame el secreto, Equilibrio, La luz que deja el alba,Quédate aquí, No, no, no y Cada uno con su sombra.
Hicieron un buen repaso por sus composiciones que no quedaron indiferentes y la interacción con el público fue sensacional dada su juventud sobre los escenarios, dejando patente la constancia, el trabajo y las ganas que le están poniendo.
Por su parte, Jaula de Grillos retomó la escena minutos después de que lo hicieran Atrezzo. Los cinco madrileños, aprovechaban su visita para presentar su nuevo EP 'Somos más' que acaba de salir a la calle. Alternaron sus nuevos temas con otros más conocidos como 746, que en su día sonó por todo lo alto en las emisoras de radio nacionales. Los de la capital estuvieron explosivos sobre el escenario, dejando ver un buen rollo impresionante entre los componentes que a su vez se metían al público en el bolsillo con simpáticas intervenciones entre algunas canciones. Si por algo caracterizaron su show, fue por innovar y sorprendernos con la alucinante voz de Oscar, el batería, que hizo varias interpretaciones estelares de algunas canciones como María se bebe las calles, alguna de Backstreet Boys y lo que le echaran. Estos cinco talentos terminaron de regalarnos una noche que no pudo ser más satisfactoria.