Nuestra crónica comienza el viernes 22 ya que por motivos laborales no pude acercarme a la jornada inaugural del jueves. Aunque nuestros amigos y compañeros nos pusieron al día destacando sobretodo el concierto de Lori Meyers. Estos chicos ya se están acostumbrando a salir a hombros y a reventar al personal con sus grandes éxitos y con un Noni en plan estelar haciendo las delicias de todos sus seguidores allí presentes. Eli "PaperBoy" Reed y Fangoria fueron los otros grupos de los que nos hicieron especial mención.
Viernes, 22 de julio
Comprobamos en primera persona la magnitud del Low cost, ya que era nuestra primera edición. Pasadas las seis de la tarde, los primeros festivaleros comenzaban a recargar las pilas en vistas de ahorrarse los precios que se mueven en estos eventos. Sin colas ni tumultos tanto en las taquillas generales como en las de prensa, todo hacía presagiar un buen comienzo.
Tenía muchas ganas de ver a Sidonie, pero se nos escaparon y decidimos ver el tramo final de Dos bandas y un destino. Una buena oportunidad para ver como se las gastan Arizona Baby y Los Coronas desde que decidieron iniciar su gira juntos. Menuda fiesta tenían montada, toda la peña cantando y saltando a ritmo de ese rock añejo y surfero que practican. Incluso se atrevieron con una versión de Pink Floyd, Wish you where here. Turno ahora de irse al escenario principal para ver como se las manejaban Ok Go!. Vestidos con trajes de colores (azul, rojo, verde o amarillo) los americanos ofrecieron un show relativamente digno, con un comienzo muy prometedor pero se fueron diluyendo poco a poco como un azucarillo.
En este punto de la tarde, empezamos a toparnos ya con el consabido problema de los festivales, el solapamiento de actuaciones que hacen que sacrifiques los inicios o finales de las bandas que te gustaría disfrutar tranquilamente. Continuamos rápidamente nuestra ruta para perdernos lo menos posible del concierto de Delafé y Las Flores Azules. Helena y Oscar siguen en un gran estado de forma y ofrecieron una fiesta para todos los asistentes que no paraban de corear y contonear las caderas al ritmo de canciones como Espíritu Santo, Enero en la playa, La fuerza o Mar el poder del mar.
Tras el buen sabor de boca de Delafé era hora de acercarse a coger buenas posiciones en el escenario principal para ver uno de los platos fuertes de la noche, Vetusta Morla. Tenía ganas de comprobar si el aburrido y soso concierto del SOS era simplemente un espejismo y el resultado de un bajo estado de forma sumado al estreno de su disco pocos días antes de su actuación o la banda ya había remontado el vuelo. En esta ocasión se veía con muchas ganas al público y ahora sí Pucho y compañía respondieron con un gran directo. A pesar del bajón de 'Mapas' (no son canciones que te hagan vibrar en concierto) el respetable salió contenta del concierto tras corear los grandes hits de su obra maestra 'Un día en el mundo', como Sálvase quien pueda, Copenhague o Valiente.
No había tiempo que perder y nos apresuramos al escenario Low Cost para ver a Catpeople. Pudimos comprobar que los catalanes cada vez mueven más gente y cuentan ya con una fiel legión de seguidores que conoce todos sus temas. A descatar Secret Life y el momento en el que Adrián se acercó a su público y en la valla cantó la deliciosa Mexican Life.
Siguiente parada: Mika. El libanés nada más subirse al escenario y en perfecto español pidió disculpas a los allí presentes ya que su avión llegó con retraso y acababa de aterrizar en el aeropuerto. El showman comenzó su actuación sin apenas respiro, te puede gustar más o menos, pero lo que es indudable es que sabe meterse a la gente en el bolsillo con sus poses y esa eterna sonrisa sonaron todos sus grandes éxitos como Relax (Take it easy), Rain o Lolli pop.
Después de Mika era hora de descansar un poco en el cesped y hacer nuestra primera sentada para presenciar desde la distancia los sonidos electrónicos del dúo canadiense Crystal Castles y reservar un poco de energías para afrontar el tramo final de nuestra primera jornada festivalera.
Cut Copy eran los siguienes en pisar el escenario Budweiser, los de Melbourne ofrecieron un show con el inconveniente de intentar llegar al nivel que ofreció su predecesor Mika, y la verdad para un servidor no dieron el nivel que se les presupone. Finalizó su actuación y era hora de empezar a planear la retirada para encarar el sábado con fuerzas renovadas.
Sábado, 23 de julio
Tras un buen descanso iniciamos la última jornada del festival con ganas de ver la vuelta a los ruedos de los mallorquines Sexy Sadie dentro de la gira que están realizando durante este verano. Llegamos a primeras filas para comprobar que siguen en un estado de forma excepcional con un Jaime pletórico cantando esos hits que les llevaron a ser uno de los grupos más queridos y reconocidos por crítica y público. Toda su legión de fans incondicionales pudimos disfrutar como enanos de uno de los mejores conciertos del festival, con temazo como Brand new world, Stay behind me, A scratch in my skin, A Bike o su pelotazo In the water.
Los siguientes en nuestra lista, también en el escenario principal eran Mando Diao. Con una puesta en escena de lo más pomposa con grandes cortinas, lámparas y una completa sección de cuerda no defraudaron y nos ofrecieron un show elegante sin grandes sobresaltos en el que no faltaron sus temas más importantes como The Band, Down the past, Long before the rock and roll, You can't steal my love, Gloria y su megahit Dance with somebody.
Después de Mando Diao era hora de los incombustibles Love of Lesbian, ¿alguien aún no ha visto un concierto suyo desde que publicaron su último disco '1999' ?. Para esta ocasión el set list del concierto estaba compuesto por una veintena de temas elegidos por los propios fans de la banda.P pudimos disfrutar de sus temas más emblemáticos, convertidos ya en auténticos himnos lesbianos como fueron: Allí donde solíamos gritar, Club de fans de John Boy, Incendios de nieve, La niña imantada, Noches reversibles, 1999, Universos infinitos, Segundo asalto o Domingo astronómico. Un peuqeño inconveniente llegados a este punto, si querías disfrutar al completo todos lo hits de la banda te ibas a perder uno de los grupos más impresionantes de la escena nacional (aunque seguramente la mayoría de fans de los lesbianos no los veremos por las primeras filas de unos pletóricos Standstill). Los paisanos de los lesbianos, pusieron patas arriba el escenario Low Cost. Llegamos sobre la mitad del concierto y pudimos comprobar una vez más, que sonaban como una apisonadora. Si a parte de que suenan brutales, le sumamos que el volumen del sonido estaba por las nubes, el resultado es, ni más ni menos, que reventaron los tímpanos del personal que se agolpaba partiéndolo al ritmo de La Mirada de los Mil Metros o 1,2,3 Sol, ¿por qué me llamas a estas horas? o el hit Adelante Bonaparte. Conciertazo de lujo.
Hora de volver al escenario principal para ver como se las gastaban Klaxons, los ingleses nos dejaron con un buen sabor de boca, en el que temas como Golden Skans, It´s Not Over Yet, Flashover, Magick, Valley Of The Calm Trees o Echoes sonaron simplemente impresionantes. Tras su concierto era hora de descansar un poco y refrigerarse escuchando de fondo a los suecos Shout Out Load en el escenario Low Cost mientras esperábamos el turno de Dorian.
Fácilmente llegamos a las primeras filas para presenciar el directo de Dorian. El sonido electro-indie de los catalanes llegaron de la mano de sus hits más importantes como Tormenta de Arena, Paraisos artificiales o su canción bandera A cualquier otra parte. Correctos y por lo que pudimos comprobar sus fans salieron muy satisfechos del concierto. En este punto ya de la madrugada, era hora de poner punto final y emprender el camino de vuelta al hotel cuando decidimos pasarnos un rato por Steve Aoki. Aquello era el infierno!!, brutal!! y uno ya está viejo para esos menesteres.
Con la satisfacción de que todo ha ido incluso mejor de lo esperado, nos retiramos. Buena organización, sonido y grandes conciertos!!.
Salud y larga vida al Low Cost!