Lenny Kravitz
It is Time For a Love Revolution (Virgin)
Tengo que reconocerlo, que un tipo como Lenny Kravitz volviera a grabar nuevos temas después de cuatro años me generaba gran entusiasmo. Después de fiascos como Baptism (2004) esperaba escuchar canciones –al menos alguna- de la talla de los clásicos Let Love Rule o Always on The Run. Y escuchando el tema que da nombre al disco, It is Time For a Revolution, con esa guitarra setentera y el martilleo constante de la batería, tenía ciertas esperanzas de que fuese así. Bring it on sigue un poco esa línea, con un claro aire a Led Zeppelin -algo que se repite en otros temas como If You Want it o This Time is All There
is- mientras Good Morning parece un homenaje (descafeinado) a los Beatles. Y poco a poco la ilusión de recuperar al mejor Lenny se difumina. Demasiadas baladas edulcoradas –I'll be Waiting, A Long And Sad Goodbye- y canciones sin alma –con Will You Marry Me parece que James Brown ha resucitado y en Uncharted Terrain se pone la careta de Bob Marley sin mucho acierto- hacen de It is Time For a Love Revolution un disco largo y aburrido que me recuerda cuando iba con mis padres a la playa y preguntaba cien veces si habíamos llegado ya. El sonido de guitarras sigue su línea habitual, la producción es muy buena, Lenny mantiene su característica voz pero falta algo fundamental: las canciones. Pasado el mal trago tendré que conformarme con oírle este verano interpretando sus clásicos en directo.
 
    kiKe nOlan
  
The Feeling
Join With Us (Island Records)
Su carrera siempre va ir unida a la etiqueta de ser el grupo que suena como Supertramp, lo cual puede considerarse como un halago o ser una pesada losa que condicione su trayectoria. La banda de Dan Gillespie en este segundo trabajo sigue fiel a su sonido y nos invita a unirnos a ellos a través de trece canciones repletas de referencias a bandas clásicas como Queen -como recuerdan los coros de Spare Me a los de Freddy Mercury y los suyos-, Abba -Turn it up-, y lo más sorprendente, en Loneliness suenan, conscientemente o no, y lamentablemente, como los Backstreet Boys.
Para empezar, erran completamente con la elección del single I Thought it Was Over, que no tiene el gancho de los grandes singles de su primer largo -se echa de menos una Sewn- y encima es casi clónica de I Want You Know, curiosamente, también el tema que abre Twelve Steps And Home (2006). Los mejores momentos de este, en lineas generales, aburrido disco llegan con el pop melancólico a lo Bee Gees de Without You -toda una oda a su Londres natal-, This Time, perfecta para la banda sonora de cualquier película de Richard Curtis, y sobre todo, con el mejor corte del disco, Won't go Away, una joya con ritmo du-duá de la que te enamoras al instante. Curiosamente, el hidden track We Can Dance es de los tres o cuatro temas salvables, una canción de tono folk que podría haber firmado el mismo Mike Oldfield en su etapa del Moonlight Shadow. Si tenían como objetivo superar o igualar los méritos de su debut, está claro que no lo han conseguido. Aprobado raspado.
  noBodys
Supergrass
Diamond Hoo Haa (Parlophone)
Supergrass es una banda con una trayectoria coherente que ha sabido evolucionar -inevitable pensar en Oasis y sus calamitosos últimos discos- Lo que empezó siendo una fresca sorpresa dentro del panorama del brit-pop de mediados de los '90, con ese I Should Coco de punk-pop acelerado repleto de éxitos inmediatos como Mansize Rooster y el tan manoseado Alright se ha convertido en un grupo ya reconocido que, poco poco, va superando la etiqueta de perfecto telonero en la que parecía ubicarse.
El cuarteto se desmarca del estilo de su anterior largo Road to Rouen (2005) y con su sexto álbum de estudio Diamond Hoo Haa -así se hacía llamar la banda que se recorrió los garitos londinenses este verano al no poder contar con el bajista Mick Quinn debido a un accidente doméstico- se lanza a por el rock en estado puro sonando más sucios que nunca. En la primera parte destaca y de qué manera -aparte de los dos tiros que son Diamond Hoo Haa y Bad Blood- el tema Rebel in you, con unos Supergrass tan inspirados como nos tienen acostumbrados. Nunca unos coros (stonianos) habían encajado tan bien en una canción. También hay cabida para medios tiempos tan gloriosos como Return of Inspiration o Butterfly, más cercana a Life on Other Planets (2002), con un piano marca de la casa. El simiesco Gazz Combes y su banda se manejan como pocos tocando todos los palos, con la rara habilidad de que ningún álbum suyo se asemeje a su predecesor. Como bien titulaba su recopilatorio del 2004 Supergrass is 10.
 
  noBodys