Hard-Fi
Once Upon a Time in The West
O lo que es lo mismo, la próxima (ya lo es) “next best thing” del pop-rock británico. No es nada fácil conseguir lo que ha hecho esta banda procedente de Londres, colocar los dos álbumes que han editado en el número uno de las los más vendidos en el Reino Unido. Este segundo trabajo supera ampliamente lo conseguido en su debut Stars of CCTV, que, si bien tenía dos o tres temas de gran nivel como Hard to Beat, el resultado final era discreto. Con este Once Upon a Time in The West entregan un arsenal de canciones comerciales y de calidad. Lo primero que nos encontramos es la jovial Suburban Knights, caracterizada
por pegadizos coros, convertidos ya en el sello de esta banda. I Shall Overcome explora terrenos más dramáticos, la voz de ese gran vocalista que es Richard Archer brilla en mi endiosada Watch me Fall Apart, un tema que me recuerda en sus arreglos al They de Jem. El subidón que es Television y la ideal para corear en los estadios We Need Love, junto con el segundo single Can´t Get Along (Without You) conforman la columna vertebral de este magnífico catálogo de canciones para todos los públicos.
 
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The Lodger
Grown-Ups
El 2007 nos deja para el recuerdo el debut de este trío procedente de Leeds. Una exhibición de pop acelerado ideal para las soporíferas tardes de domingo. Este es una de esas bandas que agradeces que no sea pasto de las radiofórmulas, que sea el más preciado tesoro de tu Ipod y que solo tú y tu círculo de amigos más reducido sea consciente de su existencia, para así, no hacerles perder nunca el estatus de grupo de culto en el que se han establecido después de este gran Grown-Ups. Parte de culpa de que el disco haya funcionado, y muy bien entre la prensa especializada y el público
la tiene el productor de los Arctic Monkeys, Alan Smyth, que se encargó de hacer realidad el proyecto de Ben Siddal y los suyos. Aviso para detractores de los Arctic: The Lodger no se parece a ellos y viceversa. ¿Cómo hacer canciones que parece que has escuchado antes mil veces y conseguir resultados tan redondos? La respuesta la tenemos en el primer corte Many Thanks For Your Honest Opinion todo un subidón de adrenalina y una certera tarjeta de presentación. Bandas como Ash en A Free Period o Lightning Seeds en Let Her Go son algunas de las influencias que se aprecian en esta obra de arte de guitarras nerviosas y estribillos perfectos.
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Manic Street Preachers
Send Away The Tigers
Después de unos últimos trabajos injustamente masacrados por la crítica (aunque han seguido manteniendo la gran masa de seguidores) llega la vuelta a los orígenes de la banda de James Dean Bradfield. Abandonando los medios tiempos de su anterior álbum, Lifeblood, y cargado de canciones con garra, esta nueva entrega tiene trazos de la época punk de sus años mozos -Generation Terrorist y Holy Bible- y el rock de corte épico de su obra maestra Everything must go. Una amalgama de la que salen muy bien
parados. Ya se echaba de menos a los Manic que fueron capaces de crear himnos como aquel Motorcycle Emptiness o el memorable A design for life. Con esta nueva entrega han recuperado la inspiración y vuelven a sonar tan bien en temas como Your love alone is not enough, nacida para ser single, la segunda vez que una voz femenina -Nina Persson de The Cardigans- interviene en una canción de los galeses después de la colaboración de Traci Lords en Little Baby Nothing, hace ya unos cuantos años.El disco se abre con la rockera “Send away the tigers” , para continuar con la muy punk Underdogs y llegar hasta Indian Summer quizá el mejor tema del álbum y que, inevitablemente, recuerda a la ya mencionada A design for life. La segunda parte tiene cortes que no desmerecen, Rendition es el Revol del siglo XXI y con Autumn Song confirman que les queda cuerda para rato.
 
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