| Songs From The Sparkle Lounge (Mercury Records) | ||
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Los chicos de Sheffield regresan por la puerta grande, cortando las dos orejas y el rabo, con su undécimo álbum de estudio. Tras X (2002), Best Of Def Leppard (2004) y el álbum de versiones Yeah (2006) la banda ha estado en un standby que nos dejaban la sensación que podían ofrecernos más de lo que estaban haciendo.Desde sus últimos éxitos con los superventas Pyromania, Hysteria y Adrenalize la banda ha pasado con más pena que gloria estos últimos años y apenas ha tenido repercusión alguna. | |
| Para los que los tenían enterrados y lapidados ahora deberán tragarse su propia mierda, pues este 2008 nos entregan el sorprendente Song From The Sparkle Lounge. El nuevo álbum, grabado en el garage de Joe en Dublín, demuestra en 40 minutos que los británicos han resurgido de sus cenizas, con grandes canciones marca de la casa, sin tanta sobreproducción. Temas cortos, directos y sobre todo muy heavys. La batería vuelve a sonar como antaño, sin tanta electrónica, y las guitarras cobran más fuerza y dinamismo. No en vano, el disco fue gestándose durante la gira del álbum de versiones Yeah con un sonido ochentero total. Comienza con la fulminante Go, sin duda la canción más metalera que han hecho nunca. En el single Nine Lives cuentan con la colaboración del cantante de country Tim McGraw. Sorprende encontrar sólo una balada en todo el disco -Love-, con un toque inicial que recuerda a David Bowie, hasta terminar de manera épica con unos coros tipo Queen. C'mon C'mon, Hallucinate y Bad Actress rebosan energía. Los fans de la banda estamos de enhorabuena, ya teníamos ganas de volver a disfrutar con el sonido potente de Joe Elliot y cía. Eso sí, da asco ver las fotos del cd, con esos torsos depilados sacados de un grupo adolescente. Nos quedamos con su música como dios manda. | ||
| elGranda | ||
| Flavors Of Entanglement (Warner Bros) | ||
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Cada vez que me entero que hay nuevo disco de Alanis me pregunto si la joven que el sello discográfico de Madonna lanzó al estrellato no ha olvidado sus raíces rockeras y es capaz de fabricar otro You Oughta Know, pero no se si será su conversión al budismo o su gusto por la experimentación (y sus relativos fracasos comerciales) lo que cambió definitivamente la forma de hacer música de la artista canadiense. El séptimo álbum de estudio de la Morissette está lleno de sonidos electrónicos y programaciones y, no es que yo sea precisamente fan de este tipo de música, pero hay que reconocer que le ha salido un discazo. | |
| Detesto que la elección del single adelanto de un disco no tenga nada que ver, musicalmente, con el resto del disco. Es como si quieres probar la comida tailandesa y te dan de entrante un cocido madrileño, no tiene sentido. Así, el adelanto Underneath, quizá la mejor canción del álbum, tiene reminiscencias del megaventas Jagged Little Pill. Del resto del disco lo primero que te viene a la mente es la palabra estafa, aunque luego, fuera prejuicios, te acaba conquistando. El primer corte del álbum, Citizen Of The Planet,es una marciana mezcla de metal y sonidos orientales, un tema de lo más explosivo para abrir boca. En Straitjacket sale a relucir la Alanis más discotequera, un tema que podría firmar su mismísima mentora, Madonna, y que está repleto de sonidos intergalácticos de viejos juegos de marcianitos. Sonidos distorsionados en Versions Of Violence, Not as me se nos revela como un baladón que pone los pelos como velas, con esos quiebros de voz tan típicos en la canadiense, Moratorium baja un poco el nivel de calidad de las canciones pero tiene una percusión que llama la atención. La épica Torch, con Alanis al piano y la bailable Giggling For No Reason dan paso a Tape, donde se nota la mano del productor de Bjork, Guy Sigsworth. Incomplete, con su aspecto de nana, cierra un disco brillante. A veces arriesgar sale bien y la mujer que más discos ha vendido en la historia del rock puede hacer lo que le salga de la guitarra. | ||
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noBodys | |