Coldplay

Viva la Vida or Death And All His Friends (EMI Records)
Que fácil es criticar a un grupo que está en la cima como Coldplay. Cosas tan absurdas como que si la portada es horrible –Dios salve a Delacroix!!-, que si el nombre es ridículo –claro, en la era de la globalización que unos ingleses hablen castellano es inaudito-, y que la música se sale de su estilo habitual. Señoras y señores del jurado, todo esto no es más que basura mediática para (re)llenar revistas, programas de radio y yo qué sé que más. Lo que queda claro al oír Viva la Vida or Death And All His Friends es que estos tipos
–que son mucho más que Chris Martin y unos amigos- son una banda compacta que se arriesga e intenta avanzar sin repetirse. Para mí, que no soy sospechoso de ser fanático, créanme señorías, está claro que son capaces de hacer 10 súper singles en cada disco como fue Clocks en su día, y si no escuchen la versión alternativa -no aparece aquí- que han grabado de Lost! con Martin solo al piano. Es cierto que este disco necesita de más de una escucha para enganchar, pero eso es precisamente lo que lo hace grande, el que cada vez se descubren nuevos matices -chapeau por la producción de Brian Eno-. Aunque aún quedan ciertos coletazos de U2, como en Lovers in Japan/ Reign of Love, después de disfrutar con un tema así eso no debe importarnos demasiado. Incluso hay algún guiño a Queen, como el piano final de 42. Está bien, no tenemos singles que enganchen a la primera, pero temas de calidad sobran, como Violet Hill –cuando la oigo parece que puedo ver la nieve sobre Londres-, el citado Lost! –que me parece buenísimo- o Cemeteries of London. Y encima todo el álbum transmite un buen rollo impresionante -supongo que de ahí el nombre de Viva la Vida- con Strawberry Swing como principal ejemplo. Y para finalizar y con la venia, sus señorías, les diré a título personal que cada vez que escucho el tema final Death And All His Friends se me pone la piel de gallina. Sin duda son inocentes de los cargos que se les imputan.
kiKe nOlan

Filter

Anthems For The Damned
Cuando un artista graba 4 discos en 13 años o bien es un genio o se le olvida rápidamente. El caso es que Richard Patrick, cerebro y motor de Filter, no es lo primero, y visto el resultado de este disco -para el que hemos tenido que esperar 6 años- la cosa pinta más cercana a lo segundo. Lo cierto es que después de un gran debút con el hit Hey Man, Nic Shot del álbum Short Bus (1995), y del éxito de The Amalgamut (2002) -donde había verdaderos temazos como American Cliché o The Only Way (is The Wrong Way)- el ya de por sí poco prolífico Patrick cayó en una crisis, provocada por su adicción a la bebida, que casi acaba con su carrera. Para regocijo de todos sus fans, en el 2006
se alió con los hermanos De Leo -de los Stone Temple Pilots y con experiencia en tratar con adictos- para formar el supergrupo Army of Anyone y grabar el álbum homónimo con grandes momentos dignos de recordar. Dos años después, y tras la vuelta de Scott Weiland a los Pilots después de abandonar Velvet Revolver -¡menudo culebrón!- Richard Patrick ha vuelto a rearmar su propio grupo y despacha Anthems For The Damned, que, sin ser su mejor disco, sí está lleno de esas atmósferas que Patrick recrea tan bien con su voz y sus guitarras. Si algo tiene la música de Filter es que es fácilmente reconocible por sus estribillos y melodías. El problema en este caso es que esto llega a hacerla demasiado precedible. Hay algunos buenos temas -What's Next o Soldiers of Misfortune, donde su voz me recuerda a Ray Wilson en el disco que grabó con Genesis- otros destacables, como Cold (Anthem For The Damned), momentos de rabia -en Hatred is Contagious- y poco más. Demasiadas guitarras flojas y sin fuerza en algunas ocasiones, y voz lánguida y cansada en otras. Sin ser un mal disco -que no lo es- sí suena en exceso a intento de reverderar glorias pasadas a base de plagiarse a si mismo. La primera escucha gusta pero después de varias veces llega a aburrir. Cuando uno sale de una crisis es difícil volver al primer nivel, aunque al menos lo tenemos de vuelta y esperemos que pronto por el camino correcto.
  kiKe nOlan