Klaxons
Myths of the Near Future
Calificados por la prensa musical como una acid-rave sci-fi punk-funk los londinenses se ganaron a pulso la etiqueta de banda revelación con su alucinógeno -por la música y por las letras- debut. El éxito arrollador de sus singles Gravity's Rainbow y sobre todo Atlantis Interzone,fueron el impulso de este trío de actitud friki en sus directos, mimados por el New Musical Express, que los calificaba como profetas de la locura, por sus canciones sobre magia, cíclopes, ciudades hundidas, escritores paranoicos y viajes en el tiempo. El disco se compone de dos tipos de canciones, las pop-funk psicodélico y las más cercanas
al rave. Si te pones Golden Skans y a continuación la mencionada Atlantis to Interzone -su apocalíptica sirena aún sigue sonando en mi móvil- te parecerá estar escuchando dos grupos diferentes. Si en la primera crean un tipo de ambiente que recuerda bastante a los extintos Mansun en Six, la segunda te transporta años atrás al Smack My Bitch Up o al Firestarter de unos The Prodigy pasados por la turmix de beats psicodélicos y sonidos new rave. Al final, la parte rave se queda en minoría y se decantan -yo lo agradezco- por temas en la línea de Two Receivers, la canción que abre el disco, o el hit de guitarras distorsionadas As Above, So Below.
 
    noBodys
  
Editors
An End Has a Start
Desde que me llamaron la atención, expuestos entre los discos más vendidos en algún centro comercial de Londres, hasta que sus dos trabajos llegaron a mis manos, no he podido parar de escucharlos. Dotados de un sonido inconfundible que los diferencia de la multitud de bandas británicas cortadas por el mismo patrón -que se sientan aludidos quienes quieran- los de Birmingham nos dejaban bien claro con este An End Has a Start (curioso título, por cierto) que lo suyo no fue flor de un día y que ese imprescindible The Back Room (2005) tiene una digna continuación.
Y es que, muchas veces, es el segundo álbum de una banda el que define a la misma. Prueba superada y con nota. El disco se abre con su primer single Smokers Outside The Hospital Doors, un tema que empieza con una machacona batería y unas notas de piano, para acabar con una explosión de instrumentos. La guitarrera An End Has a Start, la preciosa balada The Weight of The World y Bones completan una primera parte espectacular. When Anger Shows baja un poco el nivel de excelencia y con Racing Rats, la joya del álbum, con un increscendo anonadante, se abre la segunda parte, donde los registros vocales de Tom Smith alcanzan sus cotas más gloriosas Editors son de los poco grupos que ponen de acuerdo a crítica y público, por eso no creo osado decir que son la mejor banda británica del momento.
  noBodys
Bruce Springsteen
Magic (Columbia)
No soy un gran fan de Bruce Springsteen. De hecho el único disco que tengo suyo -que me perdonen los puristas- es Rising que grabó en 2002. El caso es que escuché por casualidad y casi sin quererlo Magic, y tampoco le presté mucha atención al principio. Pero un día sonaba en mi equipo Girls in Their Summer Clothes y, de ese modo que sólo tienen los grandes, me enganchó. Es un tema simple, como el resto del disco, pero fresco, que contagia optimismo y energía. Empecé a interesarme más y de ese primer tema pasé
a Gipsy Biker y esa entrada de harmónica que me pone los pelos de punta. Y luego Long Walk Home (ese saxo), la emocionante Devil 's Arcade y por supuesto la inmediatez de Radio Nowhere. Este es el boss que mola, no el de la guitarra sentado en una silla solo en un escenario -que me perdonen de nuevo los puristas-, el que derrocha ganas y fuerza por los cuatro costados. No sé si estos temas pueden hacer sombra a los míticos The River o Born in the USA pero no se puede negar que tienen gancho.
 
  kiKe nOlan