Band of Horses

Infinite Arms (Columbia Records) - 18-05-2010. Disco internacional de junio
Provenientes de Seattle, la ciudad con más suicidios por metro cuadrado, los Horses tienen dos discos en el mercado, ‘Everything all the time’ (2006) y ‘Cease to begin’ (2007), dos muestras de rock alternativo con raíces sureñas que ya han conseguido un hueco en mi estantería de cds, caviar del bueno. Canciones como The Funeral, el primer single de su primer trabajo,  es solo una pequeña muestra de lo que es capaz de hacer este quinteto que ha conseguido meterse en el bolsillo a más de uno.

Había ganas de hincarle el diente a lo nuevo de la banda de Ben Bridwell, y más mono aún si cabe me generó cuando escuché la canción antes mencionada en la escena final de la fallida serie Flash Forward.

El nuevo disco no mejora (si acaso lo empeora un tanto) lo que han hecho hasta la fecha,  pero si mantiene altísimo el listón de calidad en el que se mueven habitualmente. Empezar con una canción como Factory es un arma de doble filo, te deja tan buen sabor de boca que deja en un segundo plano el resto del álbum, por más que intentes concentrarte en  el resto de canciones, inevitablemente siempre acabas repitiendo su melodía mentalmente. Por otro lado, aperturar con semejante obra maestra atrapa a todos los indecisos, un tema con maravillosos arreglos que hará las delicias de los que, como yo, disfrutamos de las baladas épicas.

Podríamos decir que los Horses muestran su cara más polivalente en su tercer largo, lo mismo proponen la balada más descomunal (Blue Beard) que un medio tiempo con toques de country (Compliments), rock clásico (Laredo),  el pop más ligerito (Dilly) o directamente el más tremendo ataque de rabia disfrazada del  rock más directo (la contundente NW Apartment).

Mención especial merece la voz del barbudo B.Bridwell, que se adapta como un guante a cada tema, transformándose camaleónicamente en los temas más lentos hasta casi parecerse al cantante de Chicago interpretando su clásico If you leave me now.

Quizá (no todo van a ser parabienes) adolece de la firmeza de sus dos anteriores trabajos, ya que a la mitad del disco se nota un bajón de inspiración y ritmo pero vamos, que lo han vuelto a hacer. Ya talonean a Pearl Jam y llevan camino de convertirse en imprescindibles. La manada de caballos seguirá levantando polvaredas.

 
suJeto117