El detonador - Actualidad musical independiente

Lunes, 05 de Diciembre de 2011 19:59

Florence & The Machine

Nada menos que a Coldplay consiguieron arrebatar Florence Welch y su banda el primer puesto de las charts británicas no hace mucho, y es que la impronta que dejaron con su debut ‘Lungs’ (2009), otro número uno en su día, fue de banda a tener en consideración, sobre todo personalizando en el carisma y el aura de semidiosa de Florence, a la que algunos ya comparan con Kate Bush.

 

Apoyados en unos cuidados arreglos de piano y violín, Only it for a night transporta a los tiempos de Enya, a la vez que transluce su gusto por las letras etéreas. En Shake it out, se desprende de malas vibraciones a través de un tema quizá algo sobreproducido y estridente. Y entonces vuelve el arpa, cómo se echaba de menos el instrumento al que sacudieron el polvo con Lungs, para incorporarlo a la naturista What the water gave me, tamizados folkies recorren todo el álbum, ahora incorporando un punto mainstream para ganar adeptos indecisos.

 

La balada Never let me go deja bien claro que la película va de coros celestiales asociados a una voz prodigiosa, al igual que la suave Breaking down, con fantásticos violines sirve para narrar una historia de terrores infantiles, la pecadora Lover to lover es una cuidada pieza de soul del bueno, la apabullante No light, no light, con un piano eclesiástico a lo Like a prayer alcanza los mayores picos de calidad del disco, revelaciones y desvelos pululan por la cabeza de la andrógina Florence, igual que no duda en proclamar que “I’ll be dead before the day is done” en la siniestra, en fondo y forma, Seven Devils, que no desentonaría para nada como tema central de El Exorcista.

 

Los ritmos tribales también tienen cabida en la densa Heartlines, casi desde el mismo fondo de la jungla. Spectrum casi parece una continuación de la anterior, al no perder de vista las percusiones y recuperar el arpa marca de la casa. All this and heaven too es un ladrillo por su firmeza (ese in crescendo es matador) y Leave my body, algo más indigesta que el resto del álbum, es un manifiesto con coros góspel donde la artista ruega por un momento de brillantez, algo que ha conseguido de sobra con este Ceremonials.

Informacion adicional

  • Fecha de publicación 31 de Octubre de 2011
  • Compañía discográfica Island Records
  • Puntuación 4.5/5
  • Web http://www.florenceandthemachine.net
  • Disco del mes de diciembre
Publicado en Internacional
Miércoles, 12 de Octubre de 2011 15:21

Miles Kane

Para unos, la cara b de Alex Turner, para otros, un genio a la altura del cantante de los Arctic. En su estreno en solitario, el cantante de The Rascals engrasa las muescas de su revólver para ofrecer un debut sorprendente que, junto con el ‘Suck it and see’ de los Monkeys y el ‘Submarine’ de Turner, conforman un triunvirato triunfante al que luego recordaremos pasados los años cuando echemos la vista atrás hacia el 2011.

 

Una sinuosa batería, un bajo profundo, una guitarra sesentera y muchos kilos de descaro, esto es Come Closer, que invita a acercarse a unos coros festivaleros perfectos para arrancar un álbum. Si la cabeza se te mueve de izquierda a derecha y tu dedo corazón y pulgar se rozan para forman un chasquido es que te has dejado contagiar por la magia de Rearrange, compuesta a pachas con Alex Turner como muchas de las canciones, donde, bajo una capa de cuerdas distorsionadas se esconde todo un señor single. My fantasy (con la colaboración de Noel Gallagher) recoge ecos de T-Rex embellecida por recursos de viento y un estribillo dulce como el almíbar y Counting down the days podría pasar perfectamente por ser una canción de The Last Shadow Puppets.

 

Better left invisible es pura psicodelia, Quicksand la banda sonora del perfecto guateque, Inhaler, repleta de ramalazos Arctic, la gloriosa Kingcrawler deudora de The Coral y Take the nigth from me, especial retrotema para cuando las luces se apagan y oh, sorpresa! estáis los dos solos en el centro de la pista de baile.

 

La oscura Telepathy, Happenstance, con la colaboración vocal de actriz Clemence Poesy, y la reposada balada que da título al disco ponen el cierre a la poco más de media hora de disfrute.

 

Mister Kane acaba de nacer, dejen paso al talento.

 

 

Informacion adicional

  • Fecha de publicación 9 de Mayo de 2011
  • Compañía discográfica Columbia
  • Puntuación 4/5
  • Web www.mileskane.com
  • Disco del mes de octubre
Publicado en Internacional
Domingo, 03 de Julio de 2011 10:36

Arctic Monkeys

Lejos ya de los imberbes y frenéticos sonidos de su gran debut ‘Whatever people say I am, I’m not’, la ligera decepción de su continuación ‘Favourite Worst Nightmare’ y la inmersión en la oscuridad de un ‘Humbug’ que mejora con los años, ‘Suck it and see’ es la confirmación de un genio, Alex Turner, que hace bien poquito nos ponía los pelos como escarpias con las canciones para la imprescindible banda sonora de la película Submarine, con la que volvío a sacar el conejo de su chistera (al igual que pasó con The Last Shadow Puppets), para dejar una estela de canciones imborrables a su paso.

Este es un disco que unirá a los amantes del pop con fuste y a los rockeros con hambre de temas con sustancia, es esa mezcla (aunque predominen los tonos pop) la que hace de este álbum un must hear para todo el que aprecie la música con mayúsculas.

She’s Thunderstorms y su pop retrocinefilomelódico esconde bajo una batería machacona un tema que podría estar perfectamente en el disco debut de The Last Shadow Puppets, en Black Treacle se encuentran las guitarras más juguetonas de su carrera, Brick by Brick y su “I wanna rock & roll” es un látigazo que muestra a unos monkeys explorando sonidos desconocidos hasta la fecha , The Hellcat spangled shalalala nos sorprenderá cantando “another fucking shalalala” cuando menos te lo esperes, melodías simples que pueden con las masas, o eso es lo que ellos dicen.

Riffs potentes inéditos en su carrera como los de la tremenda Don’t sit down cause I’ve moved your chair habla mucho de la heterogeneidad de su nueva propuesta, a veces anárquica como en la desfasante Library Pictures, esta más cercana a su primer disco. All my owns stunts, una de mis favoritas, demuestra su admiración hacia The Coral. Reckless Serenade y Piledriver Waltz (esta recuperada del ep Submarine, ¿mejor canción del año?) son dos inspiradísimas joyas a las que se une la tierna Love is a laserquest (quietas las manos debajo de la mesa!)

Y si había alguna duda sobre el estado de forma de los de Sheffield, solo tienes que escuchar Suck it and see y That’s where you’re wrong, guitarras luminosas y coros epatantes que no hacen otra cosa sino confimar su plena madurez artística y musical y el hecho que ya dejaron de ser aquellos adolescentes fluorescentes.

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  • Fecha de publicación 6 de Junio 2011
  • Compañía discográfica Domino Records
  • Puntuación 5/5
  • Web www.arcticmonkeys.com
  • Disco del mes de julio
Publicado en Internacional
Miércoles, 15 de Junio de 2011 11:37

New York Dolls

Los New York Dolls son un grupo sorprendente. Sorprende que con sólo dos discos grabados en los años 70 se convirtieran en referencia para bandas de punk rock –incluyendo a los mismísimos Ramones- y metal. Sorprende que sólo dos de sus miembros originales –el cantante David Johansen, y el guitarra Sylvain Sylvain- sigan vivos. Y desde luego sorprenden las canciones de Dancing Backwards On High Heels, su quinto disco y el tercero desde su regreso en 2004. Y es que si los Dolls han sido siempre conocidos por su sonido rockero tirando a punk, en su nuevo disco han ido en busca de las raíces del rock n’ roll, navegando por el sonido de los ’50 y ‘60. Si escuchando Fabulous Rant y Round And Round She Goes -con su poderoso sonido de saxo- te parecerá estar en aquellos años en un oscuro garito en las entrañas del Bronx, con Kids Like You creerás estar escuchando un disco de los Platters sacado de la vieja colección de vinilos de tus padres.

 

You Don’t Have To Cry te parecerá una canción de The Mamas & The Papas puestos hasta arriba de tequila, y aún quedará espacio para el reggae en Baby Tell Me What You Are On y End Of The Summer, y el sonido Motown en Funky But Chic –fantástica-, todo ello pasado por el filtro de la voz aguardentosa de Johansen, cada día más parecido físicamente a Mick Jagger. Dancing Backwards On High Heels sorprende con la primera escucha, engancha con la segunda y enamora con la tercera. En su nota de prensa, Sylvain dice que este es el disco más creativo en el que ha trabajado nunca, y desde las primeras notas queda bien claro por qué. Altamente recomendado.

Informacion adicional

  • Fecha de publicación 18 de marzo de 2011
  • Compañía discográfica Blast Records
  • Puntuación 4/5
  • Web http://www.nydolls.org
  • Disco del mes de junio
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Martes, 05 de Abril de 2011 19:30

Beady Eye

Como una pataleta de hermano malcriado con ganas de tomarse la venganza por su mano, Liam Gallagher secuestró a todo el line-up de los extintos (de momento) Oasis para estamparle Beady Eye, la nueva formación del benjamín de la familia, en plenos morros a su hermano. A la espera de una respuesta fraternal en forma de disco en solitario de Noel, la nueva propuesta de la recién parida banda mantiene el tipo en todo momento. Canciones con consistencia que rememoran sonidos del primigenio britpop, pero que también suenan en ocasiones al rock bailable más clasico, resucitando el estilo Jerry Lee Lewis, todo ello aderezado con altas dosis de dureza facial cuando calcan el estribillo del clásico de The Beatles Get Back (óigase Standing On The Edge Of The Noise) o imitan el All You Need Is Love cambiando de rumbo a tiempo en la, por otra parte, magnífica The Roller.

 

Four letters (posiblemente fuck), un comienzo con la garra de los temas que abrían los primeros discos de Oasis (Rock & Roll Star) y con un poderío instrumental que deja en segunda plano la forzada garganta del insurrecto hooligan del City, marca la senda de una afortunada colección de piezas pop de lo más aseadas recubiertas de un halo de guitarras acústicas causantes de las firmes Millionaire y la mencionada The Roller. A lo largo del disco apenas se atisba momento alguno de decaimiento, de hecho, se marcan un final de álbum de lo mejorcito de este año, The Beat Goes On brilla como la que más y The Morning Son (una mezcla entre Married With Children y Champagne Supernova) es un inspirado epílogo a la altura de los otrora reyes del britpop.

 

Si hubiera que equiparar este disco con la inevitable sombra de Oasis como telón de fondo, sería un gran término medio a caballo entre los últimos bodrios de los de Manchester y sus gloriosos dos primeros discos.

 

Informacion adicional

  • Fecha de publicación 28 Febrero de 2011
  • Compañía discográfica Beady Eye Records
  • Puntuación 4/5
  • Web www.beadyeyemusic.com/music.php
  • Disco del mes de abril
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Martes, 02 de Noviembre de 2010 00:00

Les Savy Fav

Les Savy Fav han vuelto este 2010 con otra lección de rock alternativo/post hardcore. Después de dos trabajos tan destacados como 'Go Forth' (2001) y 'Let’s Stay Friends' (2007) sus dos últimos álbumes que sirvieron para darse a conocer (sobre todo este último) más allá de sus incendiaros conciertos que asolaron nuestro país no hace mucho, vuelven para recordarme que si hay una banda que me está haciendo disfrutar como un enano con sus canciones son estos salvajes.

 

Puede que a su cantante no quiera encontrármelo en un callejón oscuro de madrugada, pero si tuviera que seleccionar un líder para una banda de un juego musical de cualquier videoconsola seguramente me pediría a Tim Harrington, pese a su barba pelirroja zetazetatopera, su pinta de tarado y su barriga cervecera. Y es que pocas veces he visto a un cantante hacer lo que hace este sobre un escenario.

 

Appetites es el arrollador corte que abre el disco, una contundente muestra de lo que hacen estos neoyorkinos, guitarras peleonas y ritmos entre bailables y atronadores que hacen temblar cimientos sin descuidar un punto melódico cada vez más presente en sus discos y que, realmente, es lo que me engancha de su propuesta. Como Sleepless in Silverlake, un bocado exquisito de guitarras finísimas, un tema con la elegancia por bandera, ¿cómo se puede aparentar suciedad y sonar celestial? Dirty Knails hace honor al calificativo que nombra la canción, es cuando suben los decibelios y salen a relucir los riffs apabullantes, Lips N’ Stuff es puro vicio punk, Harrington ladra frases que se acoplan como un guante en la desatada High and Unhinged; ésta y Let’s Get Out of Here (todo un hit atrapa-oyentes) son quizá el motivo por el que los comparan con los Pixies, bien o malintencionadamente.

 

Poltergeist es la canción más fantasmagórica y oscura del álbum, lo que la hace desentonar del tono luminoso y energético del resto de las canciones, aún así, es solo un pequeño lunar que corrobora que su música tiene bajones como la de todo hijo de vecino. Y por si quedaban dudas al respecto, ahí está Excess Energies para relanzar como un cohete el ya, de por sí, intenso ritmo de las canciones, o Dear Crutches, con el bruto Harrington (ese hooligan con alma de poeta, según Rolling Stone) modelando a su antojo su magnífica garganta. La apabullante Calm Down y la (sí, otra vez) deudora de Pixies, Clear Spirits cierran un disco enorme.

 

¡Todo el mundo a hacer la ola!

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  • Fecha de publicación 14 de septiembre de 2010
  • Compañía discográfica French Kiss Records
  • Puntuación 4/5
  • Web www.lessavyfav.com
  • Disco del mes de noviembre
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Jueves, 07 de Octubre de 2010 00:00

The Truths

Cuando parecía que los Callel habían cubierto el cupo de los debuts rompedores del 2010 llegan The Truths asomando la patita por debajo de la puerta. Proceden del Reino Unido y lo tienen todo para triunfar, imagen (su líder Anthony tiene el look sucio necesario para triunfar) y música; está bien, no es que hayan descubierto la penicilina musicalmente hablando pero sus canciones tienen la habilidad de abofetearte removiendo el chip de la indiferencia en tu conciencia.

 

Miracle Drug es la idem para atrapar a escépticos, una lección de rock de quilates con reminiscencias a leyendas del pop británico como The Stone Roses, aunque realmente los tiros no van por ahí en el resto del disco. La psicodélica Tryptich muestra que también se manejan bien con los teclados, un instrumento que gana adeptos año a año cuando se escuchan bandas tan geniales como White Lies.

 

Escuchando Everybody’s crying inside seguro que Noel Gallagher se está tirando de los pelos por no haber parido esta canción, un baladón que cabría en el mísmísimo What’s the story (Morning Glory), un acercamiento al pop británico de principios de los 90 que se desdice cuando giran su vista a las bandas de rock americano de finales de los 70/principios de los 80 en cortes como Speed Of Life o Hit the streets, que retienen ese regusto a clásicos de rock de todos los tiempos.

 

Against Perfection y Sound You Out son el lado más salvaje de estos rookies, riffs matadores y alguna dosis de distorsión, y cuando parece que el tren se va a salir de las vías, cambio de agujas y placidez en medios tiempos como la magnífica Strangers, con un in crescendo de nota, con un punto de acústico que recuerda a Starsailor, otras influencias más de las muchas a las que evoca este notable debut.

 

¿Te atreves a conocer sus verdades?

Informacion adicional

  • Fecha de publicación 29 de septiembre de 2010
  • Compañía discográfica Aardvark Records
  • Puntuación 4/5
  • Web www.myspace.com/thetruthsband
  • Disco del mes de octubre
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Miércoles, 01 de Septiembre de 2010 15:43

The Coral

Lo de los hermanos es Skelly si que es meritorio. Alejados de las modas, del típico pop (refiriéndome al mediocre, no al digno) que se fabrica como churros en las islas británicas, de los egos subiditos de algunas supuestas estrellas y de los focos mediáticos, hay una formación que, disco tras disco, se ha ido labrando un hueco en esa parte de tu cerebro en forma de disco duro donde guardas exclusivamente los discos de esas bandas que tienen algo que ofrecer (y tanto en este caso!) y que gustas de reproducir hastiado de escuchar una y otra vez la misma canción y los mismos grupos que nos quieren meter con calzador como si fueramos oyentes aborregados.

 

Como un placer del cual solo pueden disfrutar unos poco privilegiados, como el password hacia un mundo nuevo de sensaciones. ¿Todavía no os he dicho que Butterfly House es una obra maestra? Chapeau.

 

Igual que nos hartamos de piropear en su momento (yo el primero) el proyecto-escisión de los Arctic Monkeys, The Last Shadow Puppets, es de cajón reconocer que sin la influencia de los de Hoylake ese álbum no habría existido.

 

More than a lover es una perfecto golpe en la mesa para abrir el disco, unos The Coral inspiradísimos que, para su sexto trabajo, vuelven a tirar de oscuridad, clichés sesenteros y armonías vocales. Los acordes iniciales de Roving Jewel, toda una idem de canción, me recuerdan (y tengo que decirlo o reviento) a la canción de Oliver y Benji, una vez superado el friki parecido solo te queda rendirte a un temazo con aires de folk-country con unos arreglos de cuerda increíbles. A lo largo de los 12 temas y, conforme va avanzando el mismo, se da uno cuenta de estar ante algo grande, muy grande, el 90-60-90 de los discos. Walking in the winter entra como la seda, tan suave como las toallas sobre las que saltaba el osito de mimosín, dulces acordes de guitarra, una cuidadísima percusión y chas! magia, ¿quién dijo que estos chicos no eran cariñosos? Por dios, qué discazo. Sandhills es la tipica canción que hace click en tu cabeza cuando abandonas el pub de moda y has conseguido que la chica guapa se enrrolle contigo. Con Butterfly House te llevan a su terreno, psicodelia con voces de ultratumba y una ambientación de lo más onírico, insuperable. Green is the colour, con lo sencilla que parece, ¿por qué no se me habrá ocurrido nunca a mí? Falling all around you, todo un baladón en formato acústico, de esos de cabeza pegada al cristal de cualquier tren de vuelta a casa con la mirada perdida y el sabor salado de tus lágrimas en la punta de lengua. Two Faces es la canción que hubiera querido firmar Lori Meyers. Con Liverpool y The Beatles de fondo surge She’s coming around, donde también recuerdan a Ocean Colour Scene, simple pero brutal.

 

1000 years va camino de convertirse en un clásico atemporal, Coney Island te transporta a sitios donde la noción del espacio y el tiempo no importa (sólo cierra los ojos y déjate llevar) y North Parade es un final de traje y pajarita, la elegancia personificada.

 

¿No te apetece una ración de caviar del bueno? Larga vida a The Coral.

Informacion adicional

  • Fecha de publicación 12 de julio de 2010
  • Compañía discográfica Deltasonic Records
  • Puntuación 5/5
  • Web www.thecoral.co.uk
  • Disco del mes de septiembre
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Jueves, 01 de Julio de 2010 15:48

Callel

Proceden de la ciudad del whisky y los fantasmas, la encantadora Edimburgo, la capital más bonita de Europa y la tierra que vió nacer a Conan Doyle y a Sean Connery, entre otros.
El debut de estos cuatro escoceses que comparten edad (21 años) y un exquisito sentido de la musicalidad (algo inédito para una banda que ha pasado de gatear a dar sus primeros pasos en tiempo récord, concretamente lo que dura el disco)es de los que dejan huella.

 

Apoyándose en sus grandes armonías vocales y su imprevisibilidad sonora (tanto que es difícil encasillarlos en algún género), consiguen hacer de su debut uno de los discos más destacados de lo que va de año, imprescindible para entender lo que se cuece en el nuevo indie del Reino Unido.

 

Our final eight, con su triste violonchelo, es el pistoletazo del salida y una buena muestra del sonido Callel, pop, rock sinfónico, folk, todo lo que te puedas imaginar pasa por la cabeza de estos genios incipientes. Pero no, no llegan y lo vomitan directamente, si no que demuestran ser unos unos auténticos malabaristas instrumentales. Cada nota en su sitio. Como en Best foot on the ground, que suena a Vampire Weekend pero sin tanta percusión, un destello de pop luminoso con toques electrónicos. Si ya con estos dos temas no te enganchas, ya puedes quitar el cd que no tienes remedio. Si eres de los que te gusta ir directo al grano, prueba I’d like to see your brains, una especie de The Byrds meet Simon & Garfunkel que sencillamente deja boquiabierto con sus segundas y hasta terceras voces. Si no te acaba de llegar, escucha Body Discovery, la canción que da título al disco y que reinventa el término “catchy” una base de guitarra punk y un estribillo playero que no paro de tararear desde la primera escucha.

 

Earthling (Hearts) y Attack me, enchant me son para subir nota, sobre todo esta última, una delicia que habla mucho de la sensibilidad  y delicadeza de esta banda que ya puede mirar desde el punto más alto de su ciudad, el Arthur Seat, sintiendo el mundo a sus pies.

Informacion adicional

  • Fecha de publicación 15 de marzo de 2010
  • Compañía discográfica Aardvark Records
  • Puntuación 4.5/5
  • Web callel.co.uk
  • Disco del mes de julio
Publicado en Internacional
Martes, 01 de Junio de 2010 15:57

Band of Horses

Provenientes de Seattle, la ciudad con más suicidios por metro cuadrado, los Horses tienen dos discos en el mercado, ‘Everything all the time’ (2006) y ‘Cease to begin’ (2007), dos muestras de rock alternativo con raíces sureñas que ya han conseguido un hueco en mi estantería de cds, caviar del bueno. Canciones como The Funeral, el primer single de su primer trabajo,  es solo una pequeña muestra de lo que es capaz de hacer este quinteto que ha conseguido meterse en el bolsillo a más de uno.

 

Había ganas de hincarle el diente a lo nuevo de la banda de Ben Bridwell, y más mono aún si cabe me generó cuando escuché la canción antes mencionada en la escena final de la fallida serie Flash Forward.

 

El nuevo disco no mejora (si acaso lo empeora un tanto) lo que han hecho hasta la fecha,  pero si mantiene altísimo el listón de calidad en el que se mueven habitualmente. Empezar con una canción como Factory es un arma de doble filo, te deja tan buen sabor de boca que deja en un segundo plano el resto del álbum, por más que intentes concentrarte en  el resto de canciones, inevitablemente siempre acabas repitiendo su melodía mentalmente. Por otro lado, aperturar con semejante obra maestra atrapa a todos los indecisos, un tema con maravillosos arreglos que hará las delicias de los que, como yo, disfrutamos de las baladas épicas.

 

Podríamos decir que los Horses muestran su cara más polivalente en su tercer largo, lo mismo proponen la balada más descomunal (Blue Beard) que un medio tiempo con toques de country (Compliments), rock clásico (Laredo),  el pop más ligerito (Dilly) o directamente el más tremendo ataque de rabia disfrazada del  rock más directo (la contundente NW Apartment).

 

Mención especial merece la voz del barbudo B.Bridwell, que se adapta como un guante a cada tema, transformándose camaleónicamente en los temas más lentos hasta casi parecerse al cantante de Chicago interpretando su clásico If you leave me now.

 

Quizá (no todo van a ser parabienes) adolece de la firmeza de sus dos anteriores trabajos, ya que a la mitad del disco se nota un bajón de inspiración y ritmo pero vamos, que lo han vuelto a hacer. Ya talonean a Pearl Jam y llevan camino de convertirse en imprescindibles. La manada de caballos seguirá levantando polvaredas.

Informacion adicional

  • Fecha de publicación 18 de mayo de 2010
  • Compañía discográfica Columbia Records
  • Puntuación 4.5/5
  • Web www.bandofhorses.com
  • Disco del mes de junio
Publicado en Internacional
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