¿Por quién va eso exactamente? (se ríe). Lo reconozco. Soy el peor estudiante de Derecho de las
25 últimas generaciones. Aún tengo asignaturas… Pero podemos montar entre todos algo gordo
porque tenemos a un profesor, electricistas, psicólogos… Hay mucha variedad.
Ahí va una pregunta difícil. ¿Cómo definirías vuestra música?
Es una mezcla de un montón de estilos. Unos los hacemos de manera consciente y otros nos salen
inconscientemente. La buena o la mala crítica, depende, nos ha comparado muchas veces con grupos
de la talla de “Tequila” o “The Beatles”, pero es sobre todo por la importancia que le damos a
las voces y los coros. Sin duda para nosotros es un honor, pero tocamos lo que nos sale. Es
cierto que empezamos con versiones de “Los Beatles” y eso se nota, pero intentamos ser siempre
nosotros mismos.
Habéis calificado la música como una buena terapia, ¿qué tienen de especial vuestros temas para
enganchar al público?
La consideramos así sobre todo por la propia experiencia, por lo que sentimos y revivimos cada
uno cuando escuchamos alguna canción. La música acompaña y transmite muchas cosas, sobre todo
porque mucha gente se identifica con las historias que cuenta: cuando estás mal, cuando estás
contento… Te contagia. Sólo hay que pensar en los conciertos: quien vaya allí, por muy triste
que esté, si va a ver al grupo o al cantante que le gusta, acaba disfrutando de dos horas en las
que se olvida por completo de las preocupaciones.
“Las canciones no se completan hasta que alguien las escucha…”, también lo habéis dicho
vosotros, ¿qué pasaría sin el respaldo de los fans?
Sólo tengo una palabra, y es agradecimiento. Pasan dos cosas: que sabemos que son fundamenta-
les pero no estamos pendientes de ello. Es decir, no componemos, actuamos y grabamos pensando
qué es lo que le va a gustar al público, o vamos a decir esto porque va a llamar más la aten-
ción o vamos a tocar así porque es lo que se lleva… No. Sólo hacemos las cosas según nuestro
criterio y lo bueno es que gustamos igual.
Convencéis a todo tipo de público, desde las fans más jóvenes hasta los amantes de la música
más experimentados, ¿cuál es la clave de vuestro éxito?
Pues sinceramente no lo sé. Somos un grupo que nos gusta el cambio, no queremos ser los típi-
cos músicos que siempre tocan lo mismo y que sacan siempre el mismo tipo de canciones. No nos
gustan nada los grupos que se repiten y parece que a los que nos siguen tampoco. Algunos de
los que han tenido la oportunidad de escuchar fragmentos del nuevo disco han dicho que es muy
diferente al primero pero que les encanta. Y eso para nosotros es una gran satisfacción. Nos
ha encantado.
Entrevista a El Mentón de Fogarty. Madrid, a 01-12-2009
Empezasteis en el 2001, ¿qué es lo que os llevó a formar el grupo?
Gorka: Estamos todos muy relacionados entre nosotros. Hay hermanos, ex compa-
ñeros de clase…En definitiva, nos conocemos todos desde hace tiempo. Pero hace
años estábamos divididos en dos grupos: uno que tocaba música muy parecida a
“El Mentón” y otro totalmente diferente, más bien tirando a heavy. Hasta que
llegó un momento que dijimos “Esto no puede seguir así, vamos a hacer bien las
cosas” (se ríe). Empezamos con versiones de los Beatles, a tocar en salas
pequeñitas, a salir de Bilbao, a hacer presentaciones de maquetas, a conquistar
a algunas discográficas…Y a sacar nuestro segundo disco, `Venimos subidos en
norias´…(se ríe). Ese es un resumen rápido de la trayectoria del grupo hasta
hoy.
La música os ha gustado siempre pero, ¿en algún momento pensasteis dedicaros
por completo a ella?
Siempre hemos pensado que esto de la música es como el querer soñar. Soñamos
todos los días con meter un gol en San Mamés vistiendo la camiseta del Athle-
tic…Con la música empezamos poco a poco, haciendo lo que nos gustaba, pero
cuando las discográficas comenzaron a interesarse nos dimos cuenta de que no
era tan imposible, que teníamos muy cerca la posibilidad de dedicarnos a la
música.
¿Quiénes erais antes de “El Mentón de Fogarty”? Porque me han dicho que algu-
nos aún tienen cosas pendientes…